Augsburgo/Munich, junio de 2004 – En la feria AUTOMATICA, el stand de KUKA Robot Group despliega ante los visitantes un mundo futurista e inusitado. En colaboración con el Centro Alemán de Aeronáutica y Navegación Espacial (DLR), esta empresa realizó dos estrenos mundiales simultáneos. Por primera vez, se presentó la simulación de un vuelo sobre el Planeta Rojo mediante un robot de brazo articulado provisto de seis ejes. Y también por primera vez, se ha efectuado una simulación de vuelo basada en los datos de la superficie de Marte captados por el vehículo orbital "Mars Express". Con ello, la empresa KUKA, líder europeo en la fabricación de robots industriales, se atreve a mostrar el futuro de la tecnología robótica aportando un toque de ciencia ficción.
Dentro del simulador, uno se siente como si fuera un astronauta. Las imágenes tridimensionales de las colinas, los cráteres y las gargantas de la superficie de Marte (fotografiadas con una cámara estereoscópica de alta resolución desarrollada por el Instituto DLR de Investigación Planetaria, en Berlín) son increíblemente realistas. Igual de impresionante, o más, es la sensación corporal que el robot produce en los pasajeros del simulador por medio de sus movimientos. Los visitantes pudieron disfrutar de este vuelo por Marte dentro de una cúpula de siete metros de alto completamente oscura. Con su base de doce por doce metros, el "Robocoaster" que simulaba el vuelo dispuso de espacio suficiente para hacer realidad esta ilusión.
La pieza central del simulador de vuelo es el "Robocoaster" de KUKA (KR 500). En su sexto eje, KUKA y el Instituto DLR de Robótica y Mecánica Electrónica han montado un asiento para pasajeros. Sentado en él, el valeroso "astronauta" se sumerge en un mundo espectacular. En la estación de visionado instalada delante del asiento, una enorme pantalla de alta definición recrea el vuelo sobre Marte con imágenes de una resolución nunca antes conseguida. Mientras el Robocoaster se desplaza sincronizado con la trayectoria de vuelo, el simulador crea la ilusión de que la nave avanza largas trayectorias, se mueve hacia arriba o hacia abajo y se desliza a través de los cañones y por encima de las colinas de la superficie marciana. El vuelo va acompañado de música y sonidos especialmente concebidos para la ocasión.
La función comienza con el despegue de la lanzadera espacial desde la nave nodriza. A continuación, la lanzadera abandona la órbita de Marte y vuela hacia la superficie del planeta. Allí el viaje transcurre por encima de dos planicies situadas en la meseta de Xanthe, en la región septentrional del cuadrante Syrtis Mayor. Girando hacia la izquierda, la lanzadera regresa a la primera planicie, donde utiliza una rampa natural de la montaña para retornar a la nave nodriza. El vuelo sobre el paisaje de Marte dura unos 120 segundos, incluidos el vuelo de aproximación y el vuelo de salida, realizados a cámara rápida.
Las impresionantes imágenes fueron tomadas por la cámara HRSC del centro DLR durante la misión "Mars Express" de la agencia espacial ESA, que despegó el 2 de junio de 2003 en el cosmódromo ruso de Baikonur. Partiendo de las imágenes captadas, se creó un modelo digital del terreno. En seis presentaciones multimedia suplementarias se explica de manera comprensible cómo se crearon esas imágenes y el simulador de vuelo sobre Marte. Con ello se visualiza al mismo tiempo la tendencia a utilizar robots multisensoriales como asistentes en el sector de la producción y en el sector servicios, así como en el ámbito de la transferencia de tecnología espacial. Por ejemplo, el espectador puede ver maneras de utilizar sobre la Tierra la cámara concebida para captar imágenes de Marte.