Los talleres de pintura Hannex cuentan con robots de pintura KUKA

Con clientes como Samsung, la empresa de pintura polaca Hannex ha hecho frente a unos requisitos cada vez mayores en materia de calidad y capacidad. De ahí que en 2015 decidiera automatizar sus talleres de pintura. El KUKA KR AGILUS fue el robot pequeño elegido por su capacidad, velocidad, precisión y eficacia.

Fundada en 1996 como una empresa familiar en la ciudad polaca de Ordzin, en un principio Hannex se especializó en la pintura de vehículos, pero pronto amplió su gama de servicios y su cartera de clientes. En 2010, la empresa coreana Samsung se convirtió en cliente de Hannex y empezó a exigir nuevos niveles de calidad y capacidad. El resultado fue la decisión de automatizar los talleres con robots de pintura, aunque los elevados costes potenciales y la inseguridad en cuanto a la recuperación de la inversión tuvieron un efecto disuasorio al principio.

KUKA ofreció la mejor solución y servicio para la automatización de los procesos de pintura de los vehículos

En la feria de muestras ITM de Poznań, se llegó por fin a un acuerdo entre Hannex y KUKA. La gran experiencia de KUKA en automatización y las buenas críticas sobre la eficacia de las soluciones KUKA fueron fundamentales para tomar la decisión, pero también la facilidad con la que pueden programarse los robots de pintura e integrarse en las instalaciones. Otro factor decisivo fue la asistencia técnica, que consiste en un servicio posventa de fácil acceso, y la presencia de los competentes integradores que colaboran con KUKA.

El KUKA KR AGILUS de Hannex pinta rápidamente y con gran precisión.

KR AGILUS, como robot de pintura de KUKA, convence por su precisión, velocidad y eficacia

El robot de pintura ofrecido por KUKA, un robot pequeño KR AGILUS que cuenta con la mayor capacidad de su clase, permitió organizar de manera efectiva una estación de trabajo. Sus potentes actuadores, particularmente elogiados, proporcionan al robot una elevada eficacia y precisión. El taller de pintura utiliza la carga máxima del robot (10 kg), pero no para cargarla con el máximo peso posible, sino para prolongar su vida útil. Cada día, el brazo del robot transporta cargas de aprox. 3 kg, trabajando a máxima velocidad. Después de un año de uso no hay señales de desgaste, de oxidación de los actuadores ni de cambios de calibración. De esta manera, los reducidos costes de servicio se traducen directamente en una rápida recuperación de la inversión.

El proceso de pintura automatizado creó más y mejores puestos de trabajo en Hannex

Al principio, los empleados tenían miedo de que los robots de pintura fueran a sustituir a los trabajadores de las líneas de producción. Sin embargo, los pulverizadores experimentados ampliaron sus cualificaciones y asistieron a clases de robótica. Se convirtieron en supervisores de los robots de pintura automáticos, prestando atención a las imperfecciones y garantizando un mantenimiento adecuado. La introducción de las aplicaciones de robot de pintura pulverizada ha logrado aumentar la capacidad. Los productos resultantes cumplen las expectativas de los clientes, por lo que se animan a hacer pedidos más grandes. Así es como los robots de pintura han creado la necesidad de nuevos puestos de trabajo en Hannex. Y Hannex ha sido capaz de asegurarse una posición estable con unas expectativas de futuro muy interesantes dentro de su nicho de mercado.

Los grandes beneficios de la automatización con los robots de pintura KUKA

El director de la empresa, Krzysztof Iwanicki, está encantado con la rápida recuperación de la inversión, el aumento de calidad y de capacidad y la manera en que los trabajadores han aceptado a los robots KUKA.


Recomendamos esta solución a todos los empresarios que se estén planteando un proceso de automatización. Es el primer paso para lograr el éxito, como lo fue para Hannex, la empresa familiar de Ordzin.

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