Al mismo tiempo, el gemelo digital está ganando cada vez más importancia a nivel estratégico. Se trata de una representación digital de un sistema real que utiliza datos actualizados para entender mejor los procesos, probar cambios y optimizarlos.
Permite:
• planificar y simular sistemas de producción de forma virtual
• identificar riesgos y cuellos de botella de forma temprana
• optimizar procesos tanto antes de su implementación como durante su funcionamiento
Como resultado, la automatización evoluciona hacia modelos cada vez más basados en simulación, una clave para ganar en rapidez y eficiencia.