Una misión inspirada en una mejor salud intestinal
Cuando Noah Simon-Waddell, cofundador de Coconut Cult, comenzó a enfrentar graves problemas inflamatorios intestinales, los tratamientos convencionales no le dieron resultado.
Probó un medicamento tras otro, sufrió un colapso pulmonar y pasó por episodios de depresión antes de encontrar la solución adecuada.
"Noah se enfermó realmente mucho", explica Justin Oleesky, director de operaciones de Coconut Cult. "Finalmente, profundizó en el estudio de la salud intestinal y llegó a la conclusión de que los alimentos son medicina".
Como muchas personas, Simon-Waddell creció escuchando que el yogur era bueno para aliviar el malestar estomacal. Cuando era niño, no sabía que las bacterias vivas beneficiosas presentes en el yogur contribuían a una mejor salud digestiva. Con los conocimientos que adquirió en su vida adulta, descubrió que esas bacterias tenían un nombre: "probióticos", y comenzó a buscarlos.
Sin embargo, los productos disponibles en la sección de lácteos de los supermercados de su localidad no ofrecían los resultados que necesitaba para sentirse mejor. Decidido a encontrar una alternativa que realmente funcionara, comenzó a experimentar en la cocina de su madre, en California, para crear un yogur de coco probiótico altamente fermentado.